Tango electrónico
Una llamada solo un bandoneón sonando cientos de interrogantes crecen hasta ser una pregunta. Las voces se agolpan gritan sordas se avecinan como tormenta de silencio se cuecen en hebras se vomitan de los cuerpos. Una ligera tibieza se carcome al dócil bajo la piedra milenaria en el océano galáctico. Dos que se miran una sintonía que se enciende fugaz, intrépida se evapora se cauteriza en el viento. Somos interrogantes de sal de sangre gotas de sudor poesía del raro. Miras hasta que tus ojos se detienen en el cuerpo que duerme a la intemperie y volvés a preguntarte si eso que te atormentaba sigue siendo tan importante. Y te lleva la bruma te mece el acorde un tango cruza el rio más ancho y vuelve. Se desgaja y te promete amor y te lleva hasta donde nadie puede ver Estar...